Todas las enfermedades que aparecen en el colon son conflictos relacionados con la supervivencia: la persona vive situaciones donde se siente acorralada, en un callejón sin salida. Para poder mantenernos en un perfecto fluir con la vida nuestro organismo ha de mantener el equilibrio entre lo que comemos, lo que asimilamos y lo que eliminamos.
El estreñimiento se categoriza en la primera etapa embrionaria, relacionada con el tema de la supervivencia. Este enfoque postula que los síntomas físicos pueden estar vinculados a aspectos emocionales o simbólicos, aunque cabe mencionar que esta perspectiva no cuenta con respaldo científico establecido.
Según la biodescodificación, el elemento agua se interpreta como una representación simbólica de la madre o el sistema familiar. En este sentido, se plantea que el conflicto subyacente puede residir en la necesidad de retener algo, comparable al proceso de absorción del agua en el sistema digestivo.
Se identifican varios conflictos emocionales que podrían contribuir al estreñimiento:
Anhelo desmedido por el amor materno: una búsqueda intensa del amor y aprobación por parte de la figura materna.
Culpabilidad maternal: sensación de culpa hacia los hijos y resistencia al perdón, tanto hacia uno mismo como hacia otros.
Desafíos de identidad territorial: en su fase activa, este conflicto podría provocar una «anestesia» en el recto, eliminando la sensación de plenitud.
Conflictos de separación: esto podría manifestarse en sentimientos de aislamiento en diferentes ámbitos, como en el entorno laboral.
Disfunción motora inferior: problemas relacionados con la movilidad y coordinación de la parte inferior del cuerpo.
Ansiedades de retención: temores asociados con la incapacidad de ‘transportar’ o ‘retener’, que podrían interpretarse como miedo a que los alimentos o sustancias queden bloqueadas en el sistema digestivo.
Ejemplos y sentimientos asociados
Este enfoque sugiere que los sentimientos de no poder ‘soltar’ se pueden manifestar en varios contextos. Por ejemplo, la sensación de tener una «casa imposible de vender» o el miedo a ser descubierto en alguna situación.
Emociones y Autoconciencia
Se argumenta que las emociones asociadas a estos conflictos se pueden resumir en frases como:
Anhelo intensamente el amor de mi madre.
Me siento culpable por la situación de mis hijos. No quiero perdonar; deseo retener estos sentimientos.
Me siento atrapado sin saber cómo avanzar; mientras tanto, me paralizo y reflexiono.
Temo que me descubran en mi vulnerabilidad o fallo.
Una negativa a abandonar viejas ideas.
Un estancamiento en pensamientos del pasado.
Eventualmente, actitudes de mezquindad y tacañería.
Otros Enfoques Psicoemocionales
El estreñimiento también se ha vinculado con:
Avaricia: una reluctancia a «soltar», generalmente relacionada con posesiones materiales.
Represión emocional: aferramiento a creencias antiguas y represión de problemas, generalmente por temor a las consecuencias de enfrentarlos.
Bloqueo Físico
En el plano fisiológico, el estreñimiento ocurre cuando las heces permanecen demasiado tiempo en el intestino grueso, lo que resulta en heces duras y secas. La evacuación intestinal se vuelve irregular y difícil, lo cual puede causar una variedad de problemas de salud si no se trata adecuadamente.
Bloqueo Emocional
Retención de pensamientos: quienes padecen estreñimiento suelen contenerse de expresar sus emociones y pensamientos por temor a enfrentar consecuencias negativas.
Apego material: hay una tendencia a aferrarse a bienes materiales, incluso cuando ya no son necesarios.
Culpa en la generosidad: cuando se da (tiempo, recursos, afecto), se hace más por una sensación de obligación que por un deseo genuino.
Fijación en el pasado: una obsesión con ciertos eventos o situaciones del pasado que genera preocupaciones, malas ideas, y tensiones emocionales.
Indicadores Mentales
Resistencia al cambio: las viejas creencias y modelos mentales actúan como barreras para el cambio y el crecimiento personal.
Desajuste cognitivo: al igual que es necesario eliminar residuos físicos para hacer espacio para nuevos nutrientes, es crucial liberar la mente de pensamientos tóxicos para poder acoger nuevas ideas.

Los intestinos y sus emociones
Tu intestino es el centro de absorción e integración, no solo del alimento sino también de los pensamientos, sentimientos y tu realidad actual.
Si existen cosas que te causan tristeza, temor, confusión, vergüenza o cualquier otro pensamiento o sentimiento, pueden desencadenarse problemas intestinales
Intestino delgado: si tienes problemas en el intestino delgado, están relacionados con una deficiente capacidad para retener y absorber las cosas buenas. Te aferras mucho a los detalles, en lugar de ver la situación globalmente.
Intestino grueso: si sufres algún problema en el intestino grueso, se relaciona con la dificultad que puedes tener de deshacerte de viejas creencias o ideas que ya no te son necesarias. Eres una persona que duda mucho y que te cuesta definir tus emociones, reconocerlas y procesarlas.
Cólico en los intestinos: se trata de una contracción del intestino que resulta de una gran tensión interior. Es posible que exista una situación que te hace perder la seguridad y que te pone tan nervioso que se traduce en dolores de estómago. Eres una persona que dudas de tus capacidades y tienes poca confianza en ti mismo. Posiblemente tengas un problema que no sepas cómo resolver.
Colitis: al igual que todas las afecciones terminadas en «itis» se relaciona con el sentimiento de la ira. Generalmente esto sucede cuando existen problemas en tus relaciones personales que no estás pudiendo resolver. Sobre todo se presenta cuando son relaciones con personas muy cercanas a las cuales le tienes gran afecto y cariño. El no poder decir lo que realmente se siente (en muchas ocasiones por temor a perder el cariño de esa persona)
produce una ira interior reprimida que se traduce en colitis.
Biodescodificación Diarrea: se relaciona con la incapacidad de disfrutar lo que se tiene de forma plena, de ser agradecido por las cosas buenas que te rodean y vivir el presente. Está muy asociada a la ansiedad, a pensar permanentemente en el futuro y no tomar consciencia del momento que se está viviendo. También se relaciona con el miedo al rechazo, o al qué dirán los demás de tus actitudes o comportamientos.
Estreñimiento: se relaciona con la capacidad, en este caso incapacidad, de soltar viejos pensamientos, creencias, hábitos y costumbres que ya no te son útiles. Si sufres estreñimiento, muy posiblemente te estás conteniendo de decir o hacer algo, por miedo a disgustar o perder algo o alguien. También sufren estreñimiento aquellos que son muy apegados a las cosas o a las personas. Debes aprender a dejar ir en libertad, lo que ya no te hace bien, pero también dar libertad a quienes quieres. Será la mejor forma de no perderlos.
Estreñimiento átono:» Estoy consternado por la marranada (colon) o cosa indigesta (intestino delgado) que escucho».
Hemorroides: » Trato de asentar una personalidad que aun es débil, incompleta».
Hemorroides internas: conflicto activo de marranada ( Arcaico).
Hemorroides externas: Conflicto de identidad.
Gastroenteritis: se relaciona con una situación muy irritante. Es posible que te sientas muy frustrado con algo que no puedes resolver o que te ha sucedido y se traduzca en este «ardor interno». Tienes dificultad de aceptar la realidad, te invade la desesperación y te vuelves muy sensible
Cáncer de colon
Aquí se encuentran las “grandes guarradas” que son vividas con miedo y cólera. Vamos a hacer una diferenciación de acuerdo al lugar dónde se localice el tumor:
Colon ascendente. La guarrada me la hace alguno de mis ascendentes: padre/madre, abuelo/a, jefe, patrón…
Colon transverso. La guarrada me la hace alguien que está en mi mismo rango: hermano, primo, marido/,mujer, compañeros de trabajo, amigo
Colon descendente. La guarrada me la hace alguno de mis descendientes: hijos, sobrinos, empleados…
Colon sigmoideo. Nos habla de “viejas guarradas”, situaciones acaecidas mucho tiempo atrás, retenidas a causa del miedo que nos da liberarnos de ellas.
Colon inferior. Este tramo del colon es el único cuyos conflictos son de temática diferente a la de supervivencia: están ligados al territorio. Cuando se vive en femenino se relaciona con un conflicto de identidad: “no sé dónde está mi sitio”, “¿qué estoy haciendo aquí, si realmente no quiero estar?”, “no sé quién soy para mi familia”, “no tengo mi sitio en mi territorio”; en masculino con un conflicto de rencor e injusticia en el territorio, situaciones en las que tengo que “someterme” (ante el jefe, padre, pareja…) a pesar de que siento que me tratan como a una “mierda”.
Enfermedad de Crohn
Esta enfermedad inflamatoria crónica afecta al último tramo del intestino delgado y parte del grueso. Las situaciones que vive la persona están relacionadas con conflictos de:
«Me es imposible digerir tanta maldad», «me estoy tragando demasiada porquería familiar». Estos conflictos se vinculan a «no puedo asimilarlo» más el «miedo a quedarme sin nada» (hay un sentimiento de gran impotencia en relación a carecer de alimento en un contexto de supervivencia extrema).
Tener que callar y tragar las constantes críticas y/o acosos «indigestos» e injustos con el fin de evitar «que las cosas en la familia se pongan peor».
Pólipos
Por un lado tienen que ver con situaciones que vivimos como “pequeñas guarradas”, y por otra con «agarrarnos a nuestros prejuicios, a pesar de que nos gustaría liberarnos de ellos». Se ha de trabajar uno a uno, pues cada pólipo corresponde a situaciones diferentes.
Colon irritable
Se trata de “porquerías regulares”, es decir, detrás de una situación viene otra y otra. Suelen ser personas inseguras que viven en un continuo estrés. La sensación que experimentan es de sentirse “manejadas”, de “estar a disposición del otro”.
Divertículos
Pueden darse en una situación en la me siento presionado y de la que deseo escapar, o también algo que vivo como una traición “muy sucia” que es mejor “guardar en casa”.
Megacolon
Aparece cuando “tengo que asimilar lo máximo posible”. En este caso buscamos en el árbol genealógico situaciones de carencia como por ejemplo falta de alimento durante la guerra.
Colitis
Cada vez que sentimos dolor es producto de una alteración en el intestino grueso, ya que el delgado no tiene terminaciones nerviosas. En esta enfermedad hay una inflamación aguda o crónica del colon, lo que nos indica (y esto es importante tenerlo en cuenta) que a nivel psico-emocional la persona ha resuelto su conflicto.
Entre los conflictos que dieron lugar a que nuestra biología responda con una colitis encontramos el de “no poder digerir”, el de mantener una lucha interna entre lo que considero “bueno o malo” para mí, y por último el conflicto de “quiero quitarme a mi madre de encima”.
Recomendaciones emocionales
La clave podría estar en aprender a «soltar», tanto en el sentido material como emocional. La seguridad y la riqueza verdaderas, según estas teorías, vendrían de fuentes internas o espirituales, más que de circunstancias externas
Tu cuerpo te está enviando una señal: es tiempo de liberarte de patrones mentales obsoletos. En lugar de retener por temor a perder, podrías cuestionarte qué es realmente lo que podrías perder y si vale la pena reprimirte. Adoptar una nueva perspectiva podría ser más beneficioso para ti.


