Síndrome del Agotamiento

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La raíz de un biochock (sea el que sea: Conflicto motor, de perdida de territorio, de separación, de rencor, etc..) Una persona se pone en simpaticotonía, en estrés, para arreglar ese conflicto.

Esta es la 1º fase de la enfermedad. ¿Que ocurre al cabo de seis meses?

Si la persona sigue sin haber arreglado su estrés, su conflicto para entonces el cuerpo a vaciado sus reservas de estrategias de supervivencia para encontrar una solución, y la persona claudica, renuncia: eso es el sindrome del agotamiento.

Ejemplo: Un padre le da una bofeteada a su hija, la cual decide marcharse y no volver a verlo más. ¡De no ser por la bofeteada, ella no se habria, marchado!

El sindrome de agotamiento, que se manifiesta cuando la persona lleva en conflicto activo desde hace al menos seis meses ( un año y más), es un conjunto de sintomas de vagotonia aparente. A el se añade una depresión y un gran cansancio.

Siempre esta presente una fatiga, más o menos importante: la persona está cansada, en actitud «¿Para qué…?» » Tiro la toalla, bajo los brazos, lo suelto todo, estoy harta de pelear». Ademas de estar cansada, la persona esta desmoralizada: Es una forma de depresión.

Tiene astenia, se despierta cansada por la mañana, duerme, pero es un sueño ineficaz. Padece dolores, fibromialgia, vertigos y todo lo que nosotros llamamos crisis épicas ( epilepsia, infarto, malestar vagal…..), pero pero el signo central es la astenia.

Ejemplo: Una persona tenia problemas de parálisis en la pierna izquierda:

«¿ Desde cuando? Desde el 15 de agosto´.

¿Que ocurrió el 15 de febrero? (seis meses ante)

El 14 de febrero viene a verme mi madre, yo habria querido que no estuviera junto a mi, habria querido decirle que no viniera, que no se hubiera movido sus piernas para venir a mi casa, pero ¡allí estaba! No soporto cuando está demasiado cerca , apenas habia llegado cuando yo ya habría querido que se marchara».

Oimos ahí una noción de movimiento, pero ese movimiento desgraciadamente no se produjo: Es lo que llamamos contrariedad en el movimiento. A dia de hoy le produce recordar ese incidente y siente » abatimiento». Esta persona claudicó, en el sentido de que ya no busca luchar contra eso, por ese conflicto no esta resuelto.

Ejemplos:

Sindrome de aniversario:

Algo que ocurrio un año antes del sintoma. Anne Ancelin schützenberger habla de ello.

El síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado:

Ocurre cuando la presión del trabajo o el estrés alcanzan un punto de inflexión: se vuelven excesivos o duran demasiado tiempo. 

El significado de «burnout» viene del inglés, y quiere decir «estar quemado». El burnout es el agotamiento mental que se padece cuando te sientes emocional, física o mentalmente exhausto o «quemado», y es la consecuencia de la sobrecarga de trabajo Sientes esa sobrecarga cuando el trabajo es demasiado complicado, tienes mucha cantidad o cuando trabajas durante mucho tiempo seguido.

El síndrome de burnout fue descrito por primera vez por Herbert Freudenberger en 1974, quien introdujo este concepto de burnout describiéndolo como una “sensación de fracaso y una existencia agotada o gastada que resultaba de una sobrecarga por excesivas exigencias de energías, recursos personales o fuerza mental del trabajador”.

Agotamiento mental y físico. Cuando alguien del equipo experimenta agotamiento mental tiene la sensación de no poder dar más de sí mismo.

Despersonalización. La pérdida de motivación puede conllevar una despersonalización en la persona que sufre el síndrome de Burnout. El integrante del equipo comenzará a actuar con frialdad, estará más irritable y hablará de forma despectiva de otros compañeros.

Insatisfacción profesional y descenso en la productividad. En este ámbito del síndrome de desgaste profesional sucede que el trabajador siente que no es capaz de cumplir las exigencias que se le establecen.

Síntomas de agotamiento físico

Cansancio por estrés, agotamiento físico y pérdida de energía.

Estrés y ansiedad crónica.

Malos hábitos de sueño.

Problemas de salud repentinos y frecuentes, desde dolores de cabeza y resfriados hasta enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad.

Síntomas de agotamiento emocional

Agotamiento emocional.

Cinismo e irritabilidad o enfado en el trabajo.

Sentir súbita e intensamente que te disgusta tu trabajo.

Sentimientos de desesperanza en el trabajo.

Sensación de tener que aislarse de los demás.

Creer que eres incapaz de hacer frente a nuevos desafíos, baja autoestima.

Causas del síndrome de burnout

Así como existen diferentes síntomas del estrés laboral, también hay una gran variedad de causas del síndrome de burnout. En general, todas las causas llevan a un punto de inflexión que termina en burnout: cuando la intensidad del estrés y la presión en el ámbito laboral es excesiva o cuando permanece durante demasiado tiempo.

En particular, puedes estar en riesgo de padecer síndrome de burnout si experimentas lo siguiente:

Poco o nada de control sobre la cantidad de trabajo que realizas.

Poco o nada de reconocimiento cuando haces un buen trabajo.

Expectativas laborales poco claras.

Expectativas laborales desproporcionadas o demasiado exigentes.

Un ambiente laboral con muchas presiones.

Demasiado trabajo, en particular cuando te deja poco tiempo para hacer lo que te gusta fuera de la vida laboral.

La cronicidad: Problema o enfermedad que se instala en el tiempo y regresa de manera periódica, forzando a la persona a adaptarse a esa patologia.

La tristeza como fuente de estrés y problemas físicos

La tristeza es una emoción humana natural y común que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas. Puede surgir como respuesta a una decepción, un objetivo frustrado, a una pérdida, o inclusive y eso nos preocupa más, sin encontrar razón o causa aparente.

Cuando nos sentimos o somos amenazados por algún tipo de factor emocional, como una pérdida real o potencial que genera tristeza, es común que nuestro cuerpo reaccione de manera muy similar a una amenaza física.

Una parte de nuestro sistema nervioso, el sistema nervioso autónomo o neurovegetativo, especialmente la rama simpática, se activa, lo que puede aumentar la tensión muscular, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Esta respuesta al estrés puede tener un efecto directo en nuestros sistemas musculoesquelético y nervioso, exacerbando o desencadenando dolores físicos: los típicos de espalda o cuello, tan emparentados con otras cargas menos físicas y más emocionales.

La conexión entre el sistema nervioso y las emociones

Para entender la importancia del sistema nervioso autónomo, se puede hablar de la población neuronal en las zonas digestivas, que ha hecho que se hable de “segundo cerebro” por su importancia.

Por otro lado, una misma estructura cerebral, aun cuando tiene diferentes núcleos, el tálamo, regula la percepción del dolor y así en base a sus conexiones con el exterior y también con la corteza y diversas áreas del encéfalo, aumenta o disminuye la sensibilidad al dolor tanto externo como interno, físico, o emocional.

Así sabemos, por ejemplo, que la tristeza prolongada puede aumentar la sensibilidad al dolor.

Esta sensibilidad puede afectar diferentes áreas del cuerpo, como los músculos, las articulaciones o provocar cefaleas rebeldes o cuadros de dolor generalizado.

Esto, en la medida que se lo mantiene, provoca astenia, agotamiento y cuadros similares a la fatiga crónica y la fibromialgia, que se relacionan o confunden frecuentemente con esta fisiopatología.

El problema es que como todas las alteraciones sobre variables básicas, como el dolor, el sueño, la alimentación, por ejemplo, son caminos de doble vía y la afectación en una parte de ese sistema afecta al todo: problemas digestivos pueden relacionarse con trastornos de sueño, o inmunológico y aumentar así la percepción del dolor y viceversa.

La salud llega con un enfoque integral

Es fundamental reconocer la importancia de abordar todos los aspectos del ser, emocionales, físicos y de sus circunstancias vitales, cuando se trata de dolores crónicos o recurrentes. La tristeza puede tener un rol fundamental que no se debe dejar de explorar.

El sistema nervioso autónomo desempeña un papel vital en nuestra salud, y la relación entre la mente y el cuerpo es evidente en las enfermedades psicosomáticas.

Al integrar enfoques médicos y emocionales, podemos trabajar hacia una salud óptima y una mejor calidad de vida. La conexión entre las emociones y la salud física es innegable, y abordar ambas es fundamental para promover un bienestar integral.

Conectar cuerpo y mente con ejercicios de escritura

La escritura terapéutica es una vía maravillosa para explorar y procesar nuestras emociones de manera reflexiva y consciente.

Al expresar nuestros sentimientos a través de la escritura, nos damos la oportunidad de dar voz a nuestras experiencias emocionales más profundas. Así llegamos a comprender mejor la naturaleza de nuestra tristeza, así como sus posibles causas.

La escritura terapéutica ha sido avalada por diferentes investigaciones como un medio para aumentar la autoconciencia y la autorreflexión. A través de ella identificamos patrones de pensamiento negativos y creencias limitantes que mantienen viva nuestra tristeza.

En la vida, es fundamental encontrar nuestro propio camino y descubrir cuál es nuestro verdadero propósito. Este proceso de autodescubrimiento puede estar lleno de desafíos, pero también de momentos de inspiración y claridad

comienza con una decisión. ¡Toma la tuya hoy!

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